Cañas mostró ayer en Costa do Sauipe, Brasil, que es un grande y dejó bien en claro que es un gladiador, un luchador de la vida y del tenis. Lo condenaron injustamente por dóping hace casi dos años y lo suspendieron del circuito por 2 años. Luchó por defender su inocencia, algo que finalmente obtuvo parcialmente en junio del año pasado en Suiza, donde le redujeron la pena a un año y unos meses. Volvió a jugar en septiembre del año pasado y ganó 5 torneos challenger. Ayer ganó el primer ATP desde su vuelta a los circuitos, en Brasil, en el ATP de Costa do Sauipe, y se volvió a meter entre los 100 primeros jugadores del mundo, más específicamente en el puesto 63. Y creo que falta poco para verlo nuevamente entre los primeros 20, o inclusive en el Top Ten, porque su calidad sigue intacta.

Willy Cañas en Costa do Sauipe