Finalmente, luego de tantas idas y venidas, quedó definido el panorama electoral para as próximas elecciones porteñas y nacionales.

Mauricio Macri va a pelear por la ciudad y Elisa Carrió compite en las presidenciales, siendo una de las pocas que se animará a desafiar al matrimonio K, pero con una figura ya casi tan desgastada como la de otro que se animará en las presidenciales, Ricardo López Murphy.

El que parece haber tomado la decisión correcta es Macri. Todas las encuentas lo dan como ganador en la ciudad de Buenos Aires por delante del actual jefe de gobierno, Telerman, y el ministro de educación, Daniel Filmus.  Sin embargo, en lo personal no se me va la sensación de que Macri tuvo miedo de enfrentarse al matrimonio K y, peor aún, al ex ministro de economía y también candidato presidencial, Roberto Lavagna.

Está bien, no polarizarán al electorado en un sector en el que Macri y Lavagna comparten, que es la clase media y alta. También parece que finalmente Macri ganará una elección con todas las de la ley. Pero, como digo, siempre me queda la sensación con Macri que se quiere jugar por lo grande y luego se baja cuando ve el panorama poco alentador. No se la termina de jugar.

Si hubiera ido por presidencia de la Nación lo hubiera votado a Macri. Ahora que va por la Capital Federal, tendré que encontrar a alguien más a quien votar. Lo haría por Filmus, cuya gestión en Educación me parece de las mejores de un ministro argentino desde el retorno de la demoracia en 1983 y estimo que podría hacer lo mismo en la Ciudad de Buenos Aires. Pero, lamentablemente, me traba el hecho que represente los ideales K que no comparto en lo más mínimo.

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