La salud de Castro sigue siendo una incógnita para todo el mundo. Hace 10 meses dejó el poder ejecutivo en manos de su hermano Raúl y desde entonces se especuló con varias reapariciones públicas que nunca tuvieron lugar. Simplemente se lo vió por televisión conversando con Hugo Chávez.

Ahora escribe sobre su salud en el diario Juventud Rebelde, y asegura que ha ido mejorando y mantiene un peso estable, alrededor de los 80 kilogramos, y que “Dependí durante muchos meses de venas tomadas y catéteres por los cuales recibía una parte importante de los alimentos, y no deseaba desagradables desengaños para nuestro pueblo”.