La imagen de Kirchner está bastante devaluada y ese es el motivo principal por el cual su esposa, la senadora Cristina Fernández de Kirchner, será candidata a presidente por el oficialismo en octubre. Un secreto a voces que ayer se hizo oficial.

Lo que si creo es que es que Lavagna tiene ahora más de chances de llegar al ballotage. La candidatura de Cristina será interpretada como una señal de debilidad por una buena parte del electorado (porque el presidente decide bajarse ante la baja en su popularidad, y si se baja es porque estima que su victoria podría haber sido bastante ajustada), y perderá algunos votos, pero no creo que sea un porcentaje suficiente como para poner en peligro la eventual la victoria. Todas las encuestas hasta el momento la dan por ganadora absoluta.