La primera parte de la sanción a Nueva Chicago por los terribles incidentes que protagonizó en el partido con Tigre –que marcó su descenso al nacional B y que se cobró la vida de Marcelo Cejas–, es bastante justa. El Ministerio del Interior clausuró su estadio por 20 fechas, sanción que será efectiva a partir de la primera fecha del próximo Nacional B.

Ahora todavía falta definir la sanción deportiva, que debería, según mi criterio, ser ejemplar para dar un claro mensaje a los barrabravas: que a la cancha se va a ver fútbol y no a joder o provocar desmanes. También es cierto que esa decisión la tiene que tomar, entre otros, Julio Grondona, y dudo que una persona tan cuestionada en su cargo tenga la fuerza suficiente para tomarla.

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