olivera3.jpg Como bien reza el título de este blog, vivimos en un País Cambiante. Entonces, ahora el radical Daniel Bravo se retractó por haber acusado a Enrique Olivera de tener cuentas no declaradas en el exterior. Claro, lo hizo dos años después, cuando Olivera ya no es candidato a legislador porteño y luego de haberlo ensuciado lo suficiente como para no ganar la elección (quizás igual no la ganaba, pero era un candidato).

Tuve la oprtunidad de entrevistar a Olivera muchas veces durante 1997 cuando yo escribía en Ambito Financiero y él era vicejefe de la Ciudad de Buenos Aires y puedo decir dos cosas. Primero que es un hombre que trabaja (bien o mal, eso es discutible) por la Ciudad de Buenos Aires, y en Segundo lugar (por lo menos parece y por su forma de obrar deja en claro que) no es ningún corrupto.

Su gran espada de damocles, claro, es haber ido de la mano de De la Rúa en varias oportunidades.