Estos son dos temas de los que hablé con anterioridad. En el caso de la ex Ministra de Economía, apareció nueva evidencia de lo complicada que está su situación al comprobarse que la platita de la bolsa salió de un financiera en Villa Lynch en vez de donde dijo ella. En unos 10 días tiene que ir a declarar al juzgado de Servini de Cubría. ¿Seguirá con el cuento del tío que la plata se la prestó su hermano para comprarse una casita nueva? Es un cuento que parece no tener patas ni cabeza y que igual le costó el puesto. ¿Y si se prueba que cometió un ilícito? ¿Irá presa o se salvará por alguna treta judicial como la mayoría de los ex funcionarios? ¿Le costará el puesto a gente que tan evehementemente la defendió como el Jefe de Gabinete? Dudo que pase algo serio con todo esto.

¿Y del INDEC qué más se puede decir? Ya es lamentable toda la situación que se vive en el organismo, las mentiras con los índices que se publican mes a mes sobre la inflación. Y ahora encima para premiar a quien está detrás de toda esta mentira y patraña, que es el obsesionado por el control de precios Guillermo Moreno, que ostenta el título de secretario de Comercio Interior, ha nombrado a Rubén Sampino, que había actuado como inspector del secretario cuando había intervenido el Mercado de Hacienda de Liniers, para supervisar y dirigir las encuestas que realiza el INDEC. En síntesis, tenemos para meses y meses de más mentiras en los índices de inflación… por lo menos hasta octubre.