Sumate al boicot que se le está haciendo a los productores de tomates. Sencillamente es increíble que un kilo de tomates cueste lo mismo que un kilo de carne, y de la buena. Siempre no quejamos y la siempre termina en lo mismo, la nada misma. Ahora, por lo menos durante el primer día del boicot al que llamaron distintas organizaciones de defensa al consumidor, el precio del kilo de tomate bajó a 10 pesos. Y hay que seguir con el boicot hasta que baje a un precio razonable.

Soy un tipo al que le gusta que el mercado rija los precios, pero no acepto que unos vivos quieran joder al resto de la población. Con acciones conjuntas se pueden lograr resultados. Hay que quejarse y actuar en consecuencia, no solo hablar y quedarse en la queja. Hay que hacerse escuchar donde nos pueden escuchar.

Y no te olvides que la próxima vez que te pueden secuchar es el 23 de octubre 😉 Yo, por lo menos, estoy cansado de siempre lo mismo… Lamentablemente, eso incluye que no haya alternativas que valgan la pena.

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