enero 2008


A mi me parece que Macri está haciendo bien las cosas. No es serio renovarle el contrato a más de 2000 personas si no sabés en qué trabajan ni las tareas que cumplen todos los otros miles que están en planta permanente. Yo no quiero pagarle el sueldo a empleados ñoquis con mis impuestos.

Macri quiere demostrar que hay otra forma de gobernar y gestionar la capital. Una mezcla de hacer política con hacer una gestión buena de los recursos económicos con los que se cuenta. Y, en cualquier lugar, si querés saber si estás asignando bien los recursos, tenés que hacer un relevamiento. Pero por supuesto que eso no va a caer bien a los ñoquis, a los que van a calentar una silla, a aquellos que no están preparados para cumplir con sus funciones. Y, por supuesto, no le cae bien a los sindicatos (dejan de cobrar afiliaciones y cuotas por los empleados que no están más) y los partidos de la oposición, ya que es sabido que históricamente se dividieron entre ellos los cargos para contratar a personas de sus filas.

Entonces, cuál es la solución que plantean estos sectores? Poner piedras en el camino. Nunca ayudar al cambio. “Las cosas como están, porque si no vamos a tener problemas con el reparto, con los líderes punteros, y a ver si nos quedamos sin gente y piqueteros que nos apoye en los actos”.

Es una verguenza que una jueza obligue a re-contratar a empleados a los que NO SE LES RENOVO el contrato. No se los echó, simplemente no se les renovó un contrato. Y después nos queremos autoonvencer que no vivimos en un país bananero donde los poderes del Estado son idependientes, como tan vivamente sostienen desde la presidencia el matrimonio K y sus ministros Fernández. El peronismo/kirchnerismo sostiene a través de uno de sus legisladores

, que “el Macrismo a menos de un mes de asumido, tuvo el primer apriete a un juez: ayer directamente salió a apretar y a pedir un juicio político a un juez de la ciudad de Buenos Aires elegido por concurso”.

A mi me pareció todo lo contrario.

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… por lo menos en el de Martínez, preguntá las siguientes cosas antes de sentarte…

– Si funcionan todos los aparatos de aire acondicionado y no menos de la mitad…

– Si tienen pescados y mariscos, que son la mitad del menú. Sobre todo si tenés una mujer vegetariana 🙂

– Si tienen postres de chocolate…

– Si tienen cambio cuando pagás para darte el vuelto…

(más…)

Me fui a Uruguay del 28/12 al 7/1 para (aunque suene raro) a trabajar, porque ahí estaba de vacaciones el jefe. Así que no tuvieron mucho de vacaciones, por más que estuve con mi mujer e hijo que se quedaron en casa de una prima.

Fui en auto porque ya no había pasajes en Buquebús y tuve que cruzar por Colón/Paysandú, por temas que ya son conocidos, que por suerte estaba abierto. Tardamos 2 horas en cruzarlo, pero finalmente lo hicimos y seguimos viaje hacia Punta del Este. A este punto debo decir que, en comparación, las rutas uruguayas superan por mucho a las argentinas. No solo están mejor señalizadas, sino que uno paga los peajes y los servicios funcionan. Sin ir más lejos, pinché una rueda en la ruta 1 entre Atlántida y Punta y llamé al teléfono de emergencias que encontré pocos metros más adelante. A los 15 minutos apareció una camioneta que me ayudó a resolver el problema y pude continuar el viaje sin problemas. Una vez llamé para quejarme a un peaje de la ruta 9 en argentina porque te cobraban peaje en horario pico cuando tenían un carril cortado con el consecuente tráfico que se producía, y por poco más no me mandan a la mierda 😛

Punta del Este, así como La Barra, Manantiales y José Ignacio, siguen hermosos como siempre. Y por supuesto llenos de gente, porque nosotros, los argentinos, nos quejamos siempre de cuanto aumentan los precios, de la inflación y de tantas otras cosas por las dudas, pero siempre salimos igual de viaje en cuanto podemos 🙂

Lo único que me asustó realmente son los precios. Si bien fue un viaje “gasolero” porque muchos gastos los pagó la oficina y no pagamos por alojamiento, los precios de las cosas duplican a los que pagamos en Buenos Aires. La comida, la nafta…. todo.

Finalmente, a la vuelta, ahora si en Ferry, tuve que cambiar el pasaje por una pequena complicación y lo hice sin problemas. Ninguna multa, por más que salimos al final desde Montevideo en vez de Colonia. Supongo que muchas companías aéreas podrían aprender de medidas como estas 😉

Unas vacaciones raras, pero que me sacaron más de una sonrisa en los pocos momentos que estaba con mi hijo de 1 año en la playa y lo veía jugar feliz en la arena con sus primos.

Realmente me hubiera gustado escribir este post el 31, pero estoy trabajando (aunque parezca muy relajado y hasta casi una cargada) desde José Ignacio para el jefe que está unos días por acá.

Así que simplemente eso. Les deseo un muy feliz y próspero año nuevo a todos uds que leyeron durante este último año todas las cosas que escribí en serio o en chiste. Un año muy importante para mi en el que me tocaron vivir emociones tan encontradas como el primer año de vida de mi hijo y la muerte de mi mamá.

Salud para todos!