A mi me parece que Macri está haciendo bien las cosas. No es serio renovarle el contrato a más de 2000 personas si no sabés en qué trabajan ni las tareas que cumplen todos los otros miles que están en planta permanente. Yo no quiero pagarle el sueldo a empleados ñoquis con mis impuestos.

Macri quiere demostrar que hay otra forma de gobernar y gestionar la capital. Una mezcla de hacer política con hacer una gestión buena de los recursos económicos con los que se cuenta. Y, en cualquier lugar, si querés saber si estás asignando bien los recursos, tenés que hacer un relevamiento. Pero por supuesto que eso no va a caer bien a los ñoquis, a los que van a calentar una silla, a aquellos que no están preparados para cumplir con sus funciones. Y, por supuesto, no le cae bien a los sindicatos (dejan de cobrar afiliaciones y cuotas por los empleados que no están más) y los partidos de la oposición, ya que es sabido que históricamente se dividieron entre ellos los cargos para contratar a personas de sus filas.

Entonces, cuál es la solución que plantean estos sectores? Poner piedras en el camino. Nunca ayudar al cambio. “Las cosas como están, porque si no vamos a tener problemas con el reparto, con los líderes punteros, y a ver si nos quedamos sin gente y piqueteros que nos apoye en los actos”.

Es una verguenza que una jueza obligue a re-contratar a empleados a los que NO SE LES RENOVO el contrato. No se los echó, simplemente no se les renovó un contrato. Y después nos queremos autoonvencer que no vivimos en un país bananero donde los poderes del Estado son idependientes, como tan vivamente sostienen desde la presidencia el matrimonio K y sus ministros Fernández. El peronismo/kirchnerismo sostiene a través de uno de sus legisladores

, que “el Macrismo a menos de un mes de asumido, tuvo el primer apriete a un juez: ayer directamente salió a apretar y a pedir un juicio político a un juez de la ciudad de Buenos Aires elegido por concurso”.

A mi me pareció todo lo contrario.